Sillería


Suena el reloj anunciando las nueve de la mañana, hora de empezar a trabajar. Traspasas la puerta de tu despacho, el olor a café está por todas partes y te sientas en tu silla. Sentado frente a la mesa, con las manos coges los reposa brazos y echas la espalda hacia atrás. Una sonrisa aparece en tu rostro.

Esta situación está basada en hechos reales, aunque los personajes sean inventados, porque cuando tienes que pasar ocho horas diarias trabajando y la mayor parte de ese tiempo estás sentado en una silla frente al ordenador, creo que merece la pena prestar atención a algunos elementos fundamentales que una silla debe cumplir para que tu rendimiento en el trabajo no se vea afectado como consecuencia de la falta de confort de la silla y, ni que decir tiene, que  todo lo referente a la salud de tu espalda, piernas, circulación sanguínea y muchas otras cosas que te podría comentar.

Cuando vayas a comprar una o varias sillas de oficina debes tener en cuenta cuál es la postura correcta que tienes que mantener cuando trabajas sentado. Lo primero de todo es que los médicos recomiendan que para aquellos que trabajamos muchas horas sentados nuestra silla disponga de apoyo para espalda, cabeza y brazos. La postura de tu cuerpo debe adoptar una posición activa, no de descanso como cuando vemos una película en casa, pero esa tensión nunca debe ser excesiva. Los muslos deben estar situados en la misma alineación del suelo, evitando una presión intensa de la parte posterior de tus piernas. Los pies deben reposar en el suelo. Teniendo en cuenta estas recomendaciones te será mucho más fácil elegir bien la silla de trabajo.

Fíjate en que el cojín de la silla tenga mayor volumen que tus piernas, porque en caso contrario no podrías mantener una postura confortable para trabajar y las piernas te dolerían. También debes fijarte en el ancho del mismo, que no vaya a ser que después tus caderas no te permitan sentarte por la estrechez del cojín. Lo importante es que cuando te sientes puedas hacerlo sin tener que forzar la posición de tu cuerpo. También fíjate en sus dimensiones, no sólo el ancho, sino también el largo, porque un cojín excesivamente largo impide que puedas apoyar correctamente la espalda o los pies. Las sillas que están bien diseñadas suelen tener una curvatura en el respaldo para ayudarte a adquirir una posición correcta mientras trabajas.

fíjate también si dispone de un sistema que permita regular la altura para que se adapte a cualquier estatura. Esto es importante, porque es habitual,principalmente en aquellos despachos formados por equipos numerosos, que las sillas vayan cambiando de usuario, si se permite la expresión, por lo que la capacidad subir o bajar el cojín la considero fundamental.

También es recomendable que el cojín pueda inclinarse a la medida que cada persona necesite para adoptar la posición óptima.

No olvides lo apoyos para los brazos, importantísimos, porque en caso de no tenerlos nunca podrán descansar, te agotarás después de varias horas trabajando y transcurrido un tiempo podrán surgir problemas como hinchazones dolorosas.

El apoyo para pies puede ser interesante, aunque tal vez no fundamental, siempre y cuando consigas que tus pies tengan una buena posición como te he explicado antes.

Espero que estos consejos te ayuden a hacer una buena compra, ¡suerte!